En el mes 14, el piso de ginecoobstetricia de un hospital general (el caso de este artículo es ilustrativo) reportó un giro de cama de 9.5 egresos por cama. Dos meses antes había sido 7.5. En la junta de indicadores alguien dijo que el servicio «por fin estaba rotando».
Responda antes de seguir: con solo esos dos números, ¿usted diría que el piso atendió a más mujeres o que su proceso de alta mejoró?
La respuesta honesta es que no se puede saber. Entre el mes 12 y el mes 14 los egresos pasaron de 225 a 228: tres mujeres más en un mes, dentro de lo que ese piso varía de un mes a otro. Lo que cambió fue el denominador. Seis camas se cerraron por mantenimiento y el piso pasó de 30 a 24 camas censables. El giro subió 27% sin que nadie atendiera a una paciente más.
¿Qué es el giro de cama?
El giro de cama, también llamado índice de rotación de camas, es el número promedio de egresos que produce cada cama censable en un periodo. Se calcula dividiendo los egresos del periodo entre el número de camas censables. Dice cuántas pacientes pasaron por cada cama; no dice si el piso funcionó mejor.
La fórmula es:
Giro de cama = egresos del periodo ÷ camas censables
Es la misma construcción que usan las matrices de indicadores hospitalarios de la Secretaría de Salud del Estado de México, que registran la rotación como egresos entre camas censables. El INEGI define cama censable como la que está instalada en el área de hospitalización para el uso regular de pacientes internos. Camas de urgencias, de recuperación o de trabajo de parto suelen quedar fuera del conteo; confirme el catálogo vigente de su institución antes de comparar con otro hospital.
Giro de cama no es velocidad de alta
La confusión más común es leer el giro como si fuera rapidez: «rotamos más, entonces damos de alta más rápido». La definición por contraste ayuda a separar las dos ideas.
La velocidad de salida se mide con la estancia media: días que cada paciente permanece en el piso. El giro, en cambio, resulta de tres cosas al mismo tiempo: cuántas camas hay, qué tan llenas están y cuánto se queda cada paciente. Un piso puede subir su giro sin acortar ninguna estancia, solo porque cerró camas, como en el caso de la apertura.
De dónde sale el giro: la cuenta desde el principio
Conviene armar el indicador desde cero, porque así se ve qué lo mueve. Piense en una sola cama durante un mes de 31 días.
Si esa cama está ocupada 85% del tiempo, tuvo 26.4 días con paciente. Si cada paciente se queda en promedio 3.5 días, por esa cama pasaron 26.4 ÷ 3.5 = 7.5 pacientes. Ese es el giro.
Generalizando:
Giro de cama ≈ (ocupación × días del periodo) ÷ estancia media
La igualdad vale cuando los días-paciente del mes son aproximadamente egresos × estancia media, que es lo que ocurre en un piso estable. De ella salen tres lecturas:
- Con la misma estancia, más ocupación sube el giro.
- Con la misma ocupación, menos estancia sube el giro.
- Si se cierran camas y la demanda sigue igual, la ocupación sube y el giro también, aunque el proceso no haya cambiado.
Hay un cuarto número que completa la cuenta: el intervalo de sustitución, que es el tiempo promedio que una cama queda vacía entre la salida de una paciente y la llegada de la siguiente. Se calcula como (días-cama disponibles − días-paciente) ÷ egresos.
Los números del piso de ginecoobstetricia
| Indicador | Mes 12 (30 camas) | Mes 14 (24 camas) |
|---|---|---|
| Egresos | 225 | 228 |
| Giro de cama | 7.5 | 9.5 |
| Ocupación | 85% | 98% |
| Estancia media | 3.5 días | 3.2 días |
| Intervalo de sustitución | 15 horas | 1.5 horas |
La tabla cuenta otra historia que la junta. Con 98% de ocupación, cada cama quedaba libre hora y media en promedio. Eso no es eficiencia: es un piso sin holgura, donde una paciente que sale de tococirugía espera en recuperación a que se limpie una cama. La estancia bajó de 3.5 a 3.2 días, y la pregunta correcta no es «¿qué tan bueno es esto?» sino «¿por qué bajó?». Si las altas se están tramitando antes porque falta lugar, el indicador de equilibrio que hay que mirar son los reingresos.

Cómo interpretar el giro de cama en el tiempo
Un giro aislado no se interpreta. Lo que se interpreta es la serie mensual, con los egresos y las camas al lado. En la figura, los meses 1 a 12 oscilan entre 7.0 y 7.9 sin ningún patrón: es la variación propia del sistema, de causas comunes. Perseguir el 7.0 del mes 10 como si fuera un problema sería reaccionar al ruido.
Los meses 13 a 15 son otra cosa. Hay una causa especial conocida, el cierre de camas, y la gráfica de egresos muestra que la demanda atendida no cambió. Para profundizar en esta distinción, la guía sobre variación por causas comunes y especiales muestra cómo separar una de otra con reglas, no con intuición.
La lectura combinada cabe en una segunda tabla corta:
| Giro | Ocupación | Estancia | Lectura probable |
|---|---|---|---|
| Sube | Estable | Baja | Salida más ágil: revisar qué cambió en el proceso de alta |
| Sube | Sube | Estable o baja | Menos camas o más demanda: revisar el denominador y los reingresos |
| Baja | Baja | Estable | Menos demanda o camas bloqueadas sin paciente |
| Baja | Estable | Sube | Pacientes que se quedan más: buscar dónde se atora la salida |
Giro de cama y tasa de ocupación: el mismo piso visto desde dos lados
La comparación que más aclara es con la tasa de ocupación hospitalaria. La ocupación mide qué fracción del tiempo las camas tuvieron paciente; el giro mide cuántas pacientes distintas pasaron por ellas. Un piso con 90% de ocupación y estancias largas tiene giro bajo; uno con 90% y estancias cortas tiene giro alto. Las dos cifras juntas, más la estancia media, describen el flujo. Cualquiera de ellas sola invita a la conclusión equivocada.
Por eso el giro rara vez debe ser meta: si se fija «giro de 9» como objetivo, el camino más corto es cerrar camas o acelerar altas, y ninguno de los dos mejora la atención. La pregunta útil es la primera del Modelo de mejora (Model for Improvement): «¿Qué estamos tratando de lograr?». En maternidad, la respuesta suele ser algo como «que ninguna paciente espere más de dos horas en recuperación por falta de cama», y el giro pasa a ser un indicador de proceso que acompaña esa meta, no la meta misma.
Qué mueve el giro de cama de forma legítima
Cuando el giro sube porque el proceso cambió, el cambio casi siempre está en lo que pasa entre la decisión de alta y la llegada de la siguiente paciente: la hora en que se firma la orden, el tiempo de entrega de la receta y los papeles, la salida física de la paciente, el aviso a limpieza y la asignación de la cama. Ninguno de esos pasos es una decisión clínica; son pasos de un proceso que se puede medir.
Una forma de trabajarlo es con ciclos Plan-Do-Study-Act (PDSA): predecir, por ejemplo, que avisar a limpieza desde la firma del alta reduce en dos horas el intervalo entre salida y cama lista; probarlo una semana en un turno; comparar con la predicción y decidir. La nota sobre gestión de camas desarrolla ese flujo, y el enfoque de Lean en salud ayuda a ver los tiempos de espera como desperdicio del proceso. Un tablero de gestión visual con el estado de cada cama suele ser la primera contramedida que el equipo de piso adopta.
Lo que el piso gane en esos pasos aparece en el intervalo de sustitución antes que en el giro. Si el intervalo baja y los reingresos se mantienen, la mejora es real. Si el giro sube y nadie sabe explicar qué paso del proceso cambió, probablemente se movió el denominador, como en el mes 14.
La presión que llega desde urgencias completa el cuadro: cuando el piso no libera camas, la espera se acumula abajo. El artículo sobre saturación de urgencias muestra ese efecto aguas arriba.
El costo de leer el giro sin el denominador
En el caso de este artículo, la junta estuvo a punto de proponer que las seis camas siguieran cerradas «porque el piso rinde más con 24». Con 98% de ocupación y hora y media de holgura por cama, esa decisión habría convertido cada pico de nacimientos en pacientes esperando en recuperación y en altas tramitadas con prisa.
Ese es el precio de no mirar el giro como serie, junto con egresos, camas y ocupación: una decisión de capacidad tomada sobre un número que subió por aritmética. Graficar los cuatro indicadores mes a mes cuesta una hoja de cálculo. No hacerlo puede costar el piso entero operando sin margen.
Contenido escrito y revisado técnicamente por el Master Black Belt Marcelo Petenate, estadístico, graduado por la Unicamp, maestría por la USP y especialista en Lean Six Sigma y mejora continua.
Revisión médica: la Dra. Flávia Keiko Ichida, médica oftalmóloga (CRM-SP 111.925 · RQE 47.907). Método de mejora bajo la orientación del Prof. Dr. Ademir Petenate, fundador de la Escuela EDTI y profesor de la Unicamp desde 1974.
Distinguir una causa especial de la variación de siempre, como hizo falta en el mes 14, es la base del White Belt gratuito de la Escuela EDTI, que enseña a leer indicadores en el tiempo antes de cambiar un proceso.
Preguntas frecuentes sobre el giro de cama
¿Cómo se calcula el giro de cama?
Se dividen los egresos del periodo entre las camas censables del mismo periodo. Con 225 egresos en un mes y 30 camas censables, el giro es 7.5 egresos por cama al mes.
¿Qué diferencia hay entre giro de cama e índice de rotación de camas?
Son el mismo indicador con dos nombres. Algunos tableros lo expresan por mes y otros por año; antes de comparar, verifique el periodo y si el conteo incluye solo camas censables.
¿Cuál es un buen giro de cama?
No hay un valor único. Depende de la estancia media del servicio: una maternidad con estancias de tres días gira mucho más que un piso de medicina interna. La referencia útil es la serie del propio servicio, no la cifra de otro hospital.
¿Qué es el intervalo de sustitución?
Es el tiempo promedio que una cama queda vacía entre una paciente y la siguiente: (días-cama disponibles − días-paciente) ÷ egresos. Cuando se acerca a cero, el piso opera sin holgura.
¿El giro de cama es suficiente por sí solo?
No. Sin la ocupación, la estancia media y el número de camas al lado, un giro alto puede significar mejora o saturación. Léalo como parte de un conjunto y siempre en el tiempo; un indicador de equilibrio, como los reingresos, evita confundir prisa con mejora.